Rutas en bici imprescindibles en Mallorca: las mejores carreteras de la isla

Rutas en bici imprescindibles en Mallorca: las mejores carreteras de la isla

Tanto si eres ciclista aficionado como profesional, estas espectaculares rutas de Mallorca hay que vivirlas sí o sí. Muchos consideran la isla la meca del ciclismo europeo, y con más de 150.000 cicloturistas al año y varios equipos profesionales montando aquí su concentración de invierno, hay motivos de sobra para pensarlo. El clima cálido y soleado en otoño, invierno y primavera, junto a un terreno exigente, carreteras bien asfaltadas y una infraestructura preparada para ciclistas de todos los niveles, le han dado a la isla ese título con toda justicia. Por todas partes hay preciosas carreteras secundarias, tranquilas, esperando a que las descubras. Algunas llevan a castillos históricos, faros y monasterios de montaña. Estas son las rutas que no te puedes perder si vienes a la isla de vacaciones ciclistas.

Sa Calobra

El pequeño pueblo pesquero de Sa Calobra es conocido por sus vistas impresionantes, sus curvas de herradura y su exigente subida: 10 km con una pendiente media del 7% y algunas rampas del 12% en el tramo final.

Coll de Sóller

Desde que se abrió el túnel de Sóller en 1997, casi todo el tráfico motorizado usa esa vía para evitar las curvas de la carretera de montaña. Eso ha convertido la carretera antigua en un paraíso para ciclistas. El Coll de Sóller es una buena subida por ambas vertientes, aunque resulta más exigente desde el sur.

Cap de Formentor

El Cap de Formentor es una de las rutas ciclistas más conocidas de Mallorca. La preciosa localidad norteña de Port de Pollença está al pie de esta carretera de 20 km llena de curvas, que regala algunas de las vistas más espectaculares de la isla y termina en el faro del Cap de Formentor. Antes había mucho tráfico en verano, con multitud de coches de alquiler y autobuses turísticos, pero la prohibición de la mayoría de vehículos a motor en julio y agosto (entre las 10:00 y las 19:00) la ha vuelto mucho más amable para la bici.

Orient y la zona central

La zona central de Mallorca es sobre todo llana y atraviesa pueblos con encanto como Santa Maria y Bunyola. También puedes subir el Coll d’Honor hasta Orient (con algo de desnivel), bajar hasta Alaró y volver al punto de partida, o seguir hacia Lloseta, Selva y Caimari. Hay muchas posibilidades de diseñar rutas circulares para descubrir más isla. El mayor reto de este recorrido es el Coll d’Orient (categoría 3, 5,2 km, pendiente media del 5,1%, 258 metros de desnivel acumulado), una subida regular con buen firme que da paso a un bajada estupenda.

La carretera de la costa de la Tramuntana

Los 110 km de la carretera de la costa oeste van desde Pollença, en el norte, hasta Andratx, en el sur, y son sin duda de los más espectaculares de Mallorca. La ruta acumula 2.520 metros de desnivel y pasa por el Coll de Femènia, el Puig Major (el punto más alto de Mallorca), Can Costa, Cap des Bosquet, es Grau y el Coll de sa Gramola, para terminar en Andratx. El Puig Major, la carretera más alta de Mallorca, tiene 13,7 km, 818 metros de desnivel y una pendiente media del 6%. Por el camino pasarás por algunos de los pueblos de montaña más bonitos: el valle de los naranjos de Sóller, el precioso pueblo de Deià, la villa monacal de Valldemossa y los pueblos costeros de Banyalbufar y Estellencs (los dos muy recomendables para una parada de café con el típico pastel de almendra), y después toca bajar hasta Andratx.

En bici por Palma

La ruta ciclista más popular de Palma recorre el paseo marítimo desde Porto Pi hasta El Arenal, y pasa por el barrio de moda de Portixol, El Molinar, Ciudad Jardín y las zonas de Playa de Palma y El Arenal. El recorrido es prácticamente llano, pero hay que estar atento a otros ciclistas, patinadores, peatones, perros, niños y toda clase de obstáculos. Dicho esto, la bici es una forma estupenda de conocer la ciudad, el paseo marítimo, las playas y los clubes, bares, restaurantes y hoteles cercanos a la capital. Las vistas del recorrido son impresionantes y hay numerosos chiringuitos y restaurantes junto al agua donde parar y disfrutar del ambiente. Alquilar una bici en Palma es sencillo, aunque conviene reservar con antelación y llevar un documento de identidad. Te darán una bicicleta de tu talla, candado, casco, bomba de aire y una cámara de repuesto que ojalá no necesites.

En definitiva, Mallorca ofrece un sinfín de rutas ciclistas impresionantes y variadas, aptas tanto para quien pedalea de vez en cuando como para deportistas profesionales. La isla enamora por su paisaje, sus buenas carreteras y sus pueblos acogedores, que reciben con los brazos abiertos a cualquier ciclista. Después de recorrer algunas de las rutas que te contamos aquí, seguro que vuelves a casa con recuerdos inolvidables y con ganas de repetir pronto. Así que prepara tu bici o alquila una aquí mismo y descubre por ti mismo por qué Mallorca está considerada un auténtico paraíso ciclista.