Mallorca, un paraíso para ciclistas de carretera: descubre la belleza de la isla sobre dos ruedas
Mallorca, la mayor de las Islas Baleares, hace tiempo que dejó atrás su fama de destino de fiesta. Hoy la isla atrae a multitud de viajeros que buscan mucho más que sol, playa y vacaciones de todo incluido. Sobre todo en temporada baja, los aficionados a la bicicleta de carretera llenan la isla para escapar del frío y la lluvia del centro de Europa.
El turismo de carretera en Mallorca
La isla se ha consolidado como destino de entrenamiento para equipos profesionales como Bora-Hansgrohe y Canyon-Sram. Pero el turismo ciclista de carretera también ha crecido en los últimos años. Según el Mallorca Magazin, el cicloturismo no deja de aumentar desde 2010. Entre diciembre y junio se concentra la mayor actividad de ciclistas de carretera en la isla, antes de que el turismo de playa alcance su punto álgido. El cicloturismo supone una fuente de ingresos importante para la isla y alarga la temporada de hoteles, agencias de viajes y restaurantes. De media, los cicloturistas de carretera gastan unos 160 euros al día en la isla.
Junto a los grandes turoperadores que organizan rutas guiadas de carretera por la isla, hay también muchos proveedores internacionales más pequeños. Se ofrecen salidas con guía para todos los niveles, a menudo como paquete completo con vuelo, alojamiento y bicicleta de alquiler. Sobre el terreno también hay muchas opciones para sumarse a grupos abiertos. En Mallorca, como ciclista de carretera rara vez estás solo: por el camino te cruzas continuamente con gente que comparte tu afición y puedes parar en los numerosos cafés y tiendas de bicis para descansar y conocer gente nueva.
Si prefieres no traer tu propia bici de carretera, puedes alquilar una bicicleta de carretera de calidad en cualquiera de los muchos servicios de alquiler de bicicletas de la isla. Están repartidos por todo el territorio y hay distintas categorías de precio, desde sólidas bicis de aluminio hasta los últimos modelos de carbono con cambio electrónico y potenciómetro. Los precios varían según la temporada y se sitúan entre 30 y 70 euros al día.
Ir en bici de carretera por Mallorca
Para que la convivencia entre ciclistas y el resto de usuarios de la vía sea buena conviene tener en cuenta algunas normas. En general, los conductores de la isla son muy respetuosos y rodar en bici de carretera resulta especialmente agradable en las zonas de montaña. Las carreteras principales suelen tener un carril bici paralelo o un arcén ancho que los ciclistas pueden utilizar para dejar espacio a los coches que adelantan. Estas son algunas normas importantes para los ciclistas en Mallorca:
- Hazte visible: la luz trasera es obligatoria a cualquier hora del día y de la noche, sobre todo en túneles y pasos inferiores.
- Respeta la preferencia: salvo que las señales indiquen lo contrario, los ciclistas tienen preferencia. Esto vale también para los grupos de ciclistas en rotondas y cruces.
- Las señales de tráfico y los semáforos también son de aplicación para los ciclistas.
- Es obligatorio señalizar con el brazo los giros y los cambios de carril.
- El casco es obligatorio con carácter general en carretera interurbana. Circular sin casco puede acarrear una multa de hasta 200 euros.
- Los ciclistas están obligados a utilizar el arcén en carretera interurbana siempre que exista.
- Se permite circular en pareja, uno al lado del otro, en carretera interurbana siempre que el tramo tenga buena visibilidad.
Como aviso de seguridad conviene recordar que las carreteras mallorquinas más antiguas pueden ser resbaladizas cuando están mojadas. Acostúmbrate primero al firme antes de entrar fuerte en las curvas.
Los puntos calientes del ciclismo de carretera en Mallorca
La Serra de Tramuntana y algunas subidas del sur de la isla son perfectas para quien disfruta acumulando desnivel. Sin embargo, entre la sierra del norte y las cotas del sur, la isla ofrece también muchísimas opciones para rodar por terreno más llano. Entre las carreteras de puerto y de cima más conocidas de la isla están, según la revista Tour, el Coll de Sóller, el Coll d'Honor, el Puig Major, el Puig de Randa, el Puig de Sant Salvador y el Coll dels Reis. El Puig de Sant Salvador y el Puig de Randa no están en la Serra de Tramuntana, sino en la parte más meridional de la isla. Merece mucho la pena subir a ambas cimas, porque las dos ofrecen unas vistas impresionantes de toda la isla.
Para quienes tienen menos interés en el desnivel y en las subidas y bajadas llenas de curvas, los casi 1.300 kilómetros de vías ciclistas de Mallorca son una alternativa muy atractiva. Por ejemplo, puedes salir de Palma en dirección a Santanyí y volver pasando por Sa Ràpita y Puigderrós. O adentrarte en el interior por Algaida en dirección a Petra y Sineu y regresar por Santa Maria del Camí. El Sa Mola 13 de Sineu es también muy popular entre los ciclistas y se usa a menudo para las paradas de café y picoteo. En el Bimont Bikeshop de Santa Maria del Camí muchos ciclistas de carretera empiezan y terminan su ruta con un café o una clara.
Conclusión: Mallorca, destino de ensueño para los ciclistas
No es casualidad que Mallorca sea un destino de ensueño para los apasionados del ciclismo. La isla no solo enamora a los equipos de carretera más conocidos con sus concentraciones de pretemporada, sino también a cada vez más ciclistas aficionados. Entre exigentes carreteras de montaña, preciosas carreteras secundarias e impresionantes trazados junto al mar, pedalear en esta isla no deja ningún deseo sin cumplir.