Palma: 7 razones que la convierten en uno de los mejores destinos
La capital de las Islas Baleares es un destino mediterráneo de verdad que sorprende una y otra vez al viajero. Se presta igual de bien a unas vacaciones largas que a una escapada de fin de semana. Un destino urbano que además tiene playa y que, por tanto, reúne todas las comodidades para dejar satisfecho a quien la visita.
Exigente y llena de matices, pero al mismo tiempo auténtica y fascinante, Palma reúne un conjunto de ingredientes que la convierten en un destino impresionante. Aquí encontrarás tal cantidad de atractivos que difícilmente te quedará algún deseo por cumplir. Una ciudad con una personalidad única, que ofrece incontables experiencias capaces de conectar al visitante con el lugar, sus habitantes, la gastronomía, la vanguardia y la cultura. ¿Por qué no plantearte entonces una visita a Palma?
1 – Artística
La capital balear es una ciudad con una enorme oferta para explorar su arte, su pasado y su cultura. Eso la distingue claramente de un simple destino de sol y playa. Es una oferta que merece una exploración a fondo y que sorprende siempre de nuevo con su presencia imponente, majestuosa e impactante. Palma tiene patios interiores, una arquitectura sacra espléndida, edificios singulares, miradores con panorámicas de vértigo, galerías de arte notables y museos que atrapan. Es Baluard, el museo de arte moderno y contemporáneo, alberga una colección variada y cuidadosamente comisariada de pinturas, dibujos y esculturas de artistas vinculados a las corrientes internacionales más relevantes desde finales del siglo XIX. Allí podrás admirar algunas de las obras más destacadas de Cézanne, Gauguin, Picasso, Miró, Magritte, Barceló, Polke y Schnabel. La Fundació Miró Mallorca acoge el taller creativo del artista —la obra de Sert—, situado en Palma, ciudad natal de su esposa Pilar Juncosa. Un espacio que encierra todo un universo en una isla que Miró apreciaba especialmente por su luz.
2 – Exquisita
Palma, una ciudad asomada a las orillas del Mediterráneo, es un destino que embelesa a sus visitantes con una gastronomía local exquisita. Preparaciones características a partir de los productos más selectos que la tierra y el mar ofrecen cada día han dado lugar a platos tan queridos como el tumbet o el frit, y a muchas otras delicias. Imposible pasar por alto las ensaimadas, la sobrasada, los aceites, los vinos y las almendras: productos mediterráneos con denominación de origen y una calidad sobresaliente, que encajan a la perfección con el aire mediterráneo de la ciudad. Al mismo tiempo, Palma funciona como polo de atracción gastronómico para cocineros internacionales de prestigio, que presentan en sus locales sus recetas más imaginativas e innovadoras.
3 – Abierta al mar y deportiva
La posición privilegiada de Palma junto a la costa la convierte en un lugar óptimo para la actividad deportiva. Residentes y visitantes tienen aquí múltiples oportunidades de moverse: ir en bici, salir en barco, correr, jugar al golf, navegar a vela, patinar, hacer senderismo y muchas cosas más. Además, la ciudad acoge importantes competiciones deportivas nacionales e internacionales. ¿Eres aficionado al running? No te pierdas el Palma Marathon Mallorca, previsto para el 15 de octubre.
4 – Cosmopolita, moderna e innovadora
Un lugar vivo, alegre, innovador y abierto al mundo, que no solo marca estándares europeos en turismo de sol y playa, sino que funciona todo el año como destino excelente de city break. Palma ofrece una propuesta cultural, gastronómica, deportiva y de ocio muy variada, que la convierte en un imán único para escapadas cortas y para vivir mil experiencias: comercios icónicos, artesanía local, templos de la tapa en el más puro estilo mallorquín y hoteles boutique con historia familiar. Una ciudad con un encanto propio para mucha gente, porque ha sabido conservar su identidad y la calidad de vida de sus habitantes.
5 – Puerta a una isla de mil caras
Palma es un punto de partida ideal para descubrir el resto de la isla. Todos los lugares de interés de Mallorca están, de media, a menos de una hora de trayecto. Eso convierte a la ciudad en un magnífico centro de operaciones para excursiones que arrancan en la capital. Puedes, por ejemplo, adentrarte en la Serra de Tramuntana (con rutas de senderismo y sendas naturales), explorar el norte de la isla con sus playas y paisajes espectaculares, visitar las calas y los rincones naturales del este, disfrutar de las largas playas del sur y sumergirte en el mundo rural y gastronómico del interior.
6 – Sostenible y responsable
La ciudad de Palma representa un destino cada vez más concienciado con el medio ambiente y con un desarrollo sostenible, y se implica activamente en ello. En esa línea, apuesta por un turismo responsable, impulsa la desestacionalización y la diversificación turística, anima al consumo de producto local, se compromete con la protección de la fauna, reduce el uso del plástico y trabaja por la conservación del ecosistema marino y del patrimonio histórico.
7 – Una ciudad para disfrutar en familia por tierra, mar y aire
El Mediterráneo, esa fuente de vida de Palma, invita a disfrutar en familia de todas las actividades al aire libre imaginables. Distintos operadores ofrecen salidas en barco o excursiones en catamarán por la bahía de Palma, desde las que podrás admirar la ciudad y la Playa de Palma desde otra perspectiva. Para quienes quieran combinar protección ambiental y diversión, el Palma Aquarium —situado en la Playa de Palma— desarrolla proyectos de conservación del tiburón, el centro de rescate de tortugas marinas, el proyecto de cría y reintroducción del caballito de mar y mucho más. Además, la experiencia inmersiva en 3D-360º en el dominio de las ballenas jorobadas transmite la pasión por los océanos. Para los amantes de otras épocas, el tren histórico es una opción estupenda: la locomotora de madera que une Palma con la costera Sóller traslada a sus pasajeros a tiempos pasados mientras atraviesa espacios naturales magníficos, marcados por los naranjos característicos de la isla. Eso es Palma con su playa: un destino perfecto para una excursión familiar en la que divertirse, aprender, compartir y relajarse en la mejor compañía.